El Ejercicio y El Embarazo

Está embarazada - una época maravillosa para usted y su familia. Pero en ésta época también es importante que haga ejercicio, tanto para usted como para su bebé. Antes de comenzar un programa de entrenamiento físico, hable con su médico. El o ella querrán evaluar su estado de salud física.

Hay muchos beneficios

El hacer ejercicios durante su embarazo le ofrece muchos beneficios físicos y emocionales. Un buen programa de ejercicios puede darle alivio contra las condiciones de peso excesivo, hinchazón de las extremidades, calambres de las piernas, venas varicosas, insomnio, cansancio y estreñimiento.

Si sigue un programa de entrenamiento físico que ha sido bien diseñado, éste puede mejorar su postura y circulación, aumentar su nivel de energía, reducir los dolores de espaldas, zona pélvica y la presión sobre el área del recto. También se sentirá bien porque sabrá que está haciendo algo bueno para usted y su bebé.

Manténgase en movimiento

Las mujeres embarazadas pueden participar en actividades aeróbicas de bajo impacto tres veces por semana o tan a menudo como se lo permita su médico. NO EXAGERE. Si se siente demasiado cansada, no trate de hacer ejercicios. El caminar es uno de las mejores actividades aeróbicas y siempre y cuando su médico le diga que puede hacer ejercicios y usted se sienta cómoda haciéndolos, hágalo. Y no olvide hacer movimientos para estirar los músculos antes y después de cada sesión de ejercicios.

El sentir alivio dentro del agua

El poder flotar en el agua puede aumentar su comodidad al apoyar su peso y así reducir su sensación de desequilibrio. El nadar y otros ejercicios acuáticos ponen a los músculos en un estado de relajación ya que no hay peso que ponga presión sobre ellos. Esto le provee alivio a aquellas personas que llevan mas presión y estrés como resultado del embarazo.

Ponga atención a lo que le dice su cuerpo

Los ejercicios que haga durante el embarazo deberán hacerse tomando en cuenta los cambios que está sintiendo en su cuerpo, tales como en su postura y alineamiento la reducción en su fuerza y resistencia.

Comience su programa con ejercicios para calentar los músculos. Trate de concentrarse en las áreas del cuello, las caderas, movimientos para los hombros y la flexibilidad de la espalda inferior (la cintura). Modifique los ejercicios abdominales de manera que no se vaya a lastimar. Para los ejercicios que tenga que hacer acostada, acuéstese de lado no boca arriba. Así evitará lastimar su espalda.

Si siente cualquiera de los siguientes síntomas durante sus ejercicios, pare inmediatamente y llame a su doctor.

  • Un aumento en las contracciones uterinas
  • Filtración de líquido amniótico
  • Que sienta que se queda corta de respiración
  • Nauseas o vómitos persistentes
  • Dificultad para caminar
  • Adormecimiento de cualquier parte del cuerpo
  • Sangrado vaginal
  • Mareos o desmayos
  • Palpitaciones en el corazón
  • Dolor agudo en la espalda o cadera
  • Hinchazón o edema en general

Indague sobre los programas de entrenamiento físico que sean mejores para usted. Y si es posible, encuentre un instructor especializado en entrenamiento físico para mujeres embarazadas.

Aporte del Lic en Terapia Fisica Leonel Vargas Aguirre.